
Domingo, 28 de diciembre. 8 de la mañana. Abro los ojos y recuerdo que hay una carrera navideña más, una con solera en la provincia, una de las pioneras y de esas que se hacen desde el corazón.
Tengo muchas ganas de hacerlas como antes, de aquella manera por la que me enganche al triatlón y por eso decido que voy a ir en bici, la voy a correr y volver a casa en bici.
Preparo , zapatillas, gorra, bici y hacia Fuentes. 32 kilómetros por delante, Ruta: Palencia, Grijota, Cascón, Becerril y Fuentes de Nava
Una vez allí y casi sin bajarme de la bici, encuentro caras conocidas y una de ellas es Tomás, oriundo de Fuentes y organizador y sin pensárselo ni un segundo se ofrece a guardarme la bici, todo un detallazo.
No llevo más que las zapatillas en una bolsa de tela por lo que correré con la ropa de la bicicleta.
Un vistazo entre la gente y me encuentro a Paula y Jony. Hablamos y decidimos ir juntitos los tres. Bautizo al grupo con el nombre de los «tres caris».
En lo que a la carrera se refiere, sufriendo como alma en pena, esto de estar gordo no es compatible con el ir a fuego y sacar medias buenas.
El recorrido precioso, 6 km y medio. El público el mejor. Te das cuenta que a los del club triatlón Astudillo nos quieren y aprecian en todos los sitios, no paran de animarnos en ningún momento.
Acabo y antes de romper a sudar vuelta para casa. Viento en contra, y 30 km de vuelta. Ruta: Fuentes de Nava, Mazariegos, Cascón, Grijota y Palencia.
Resumen «cacho CARNE, entrena más y come menos»

